NAT IS AT HOME

I don't like pizza but I like fish.

Receso playero

Chau, suerte.

Unos quieren y otros son. Los piojos

Ilusa

Recién me estaba preparando el almuerzo, el cual todavía no termino, y me estaba preparando una ensalada de tomate. En ese momento me acordé de la primera vez que me dijeron que el tomate en realidad es una fruta. No me acuerdo el momento para ser sincera, sino que me acuerdo no creérmelo y resultarme peculiar. También me acuerdo cómo me cambió la vida. Sin exagerar, pero es verdad. Si a uno le dicen una verdad que ni te esperabas, el tema cambia. Casi siempre que corto un tomate me acuerdo de eso, de que es una fruta.
Después me puse a recapitular las cosas que me asombraron y “me cambiaron la vida”. Algunas me desilucionaron, como saber que la parte La naranja se pasea, de la sala al comedor. No me tires con cuchillo, tirame con tenedor no es original de la maravillosa María Elena Walsh, ni siquiera está en la canción Twist del Mono Liso. Es una especie de preámbula de la canción y pertenece a alguien anónimo. Si no querés creerme, buscá la canción en el libro El reino del revés -el cual todo niño debería tener-, o si no querés, no lo hagas.
Algo muy gracioso, y muy de ladrón, es que la típica canción que todos cantamos en un cumpleaños Feliz, feliz en tu día, amiguito que Dios te bendiga… No, mentira, esa no, la otra tiene el mismo ritmo que la canción El payaso Plinplin. Cantalas, es genial.
Esas tres son las que pensé en el breve minuto que corté el tomate.

PD: Manuelita me da bronca.

Me diste ganas de escuchar rock viejo argentino, Liniers. Sí, pese a que empezamos un año nuevo. Mientras todos hablan de lo maravilloso que va a ser este año y de lo que les depara el 2010 (para después terminar insultándolo y diciendo que el año que viene va a ser mejor), yo pienso en el pasado lejano. Lástima que ya me quiero ir a dormir.

Me diste ganas de escuchar rock viejo argentino, Liniers. Sí, pese a que empezamos un año nuevo. Mientras todos hablan de lo maravilloso que va a ser este año y de lo que les depara el 2010 (para después terminar insultándolo y diciendo que el año que viene va a ser mejor), yo pienso en el pasado lejano. Lástima que ya me quiero ir a dormir.

Insomnio

De pensar todo lo que tengo, querer sería el verbo más exacto, que hacer no me da ganas de escribir nada. La inspiración no me cae, no viene hacia mí. Lo peor de todo es que tengo insomnio, pese a que caminé y viajé por más de 4 horas y dormí relativamente poco ayer a la noche. Pero, sí, ahora no me puedo dormir y eso hace que mi cerebro ya esté frito para estas alturas.
Tengo grandes problemas con el tiempo, ¡y eso que no existe! Me frustro cada vez que planeo lo que tengo que hacer en el día, más si es verano porque… ya se sabe. Y cuando pienso que no tengo tiempo y no tengo inspiración me sale del alma no postear textos originales mios, sino otras cosas. Ah, no tengo tiempo para hacer lo planeado pero tengo tiempo para navegar por la Internet y leer libros, yo sí que me organizo bien…

PD: Si sigo repitiendo esa última frase, voy a ser muy buena madre en el futuro.

Moulin rouge

Osaría algunas veces salir de mi sepulcro para ir a las sesiones de jazz nocturno de París, donde asimilando por los colores, reflexionaría acerca de ellos en frente del fuego. Yo podría ser visto caminando a través de un pasillo fúnebre de mi casa, y descendiendo por una oscuro espiral de escarpadas escaleras; acometiendo clandestinamente a Montmartre, impaciente por ver los rubíes ardientes del cruce del Moulin Rouge. Vagué por ahí, luego compre una entrada para observar el delirio frenesí de plumas, vulgares labios pintados y pestañas negras y azules. Pies desnudos, muslos, brazos, y los pechos se arrojaban sobre mí a través de espuma roja-sangre de ropas translúcidas. Los tuxedos y las narices torcidas vestidas en chalecos blancos y pañoletas que llenarían el pasillo, con sus manos plantadas en los bastones. Entonces me hallé a mí mismo en un pub, donde los licores eran servidos en un féretro (no en una mesa) por el mismísimo diablo: “¡Bébala, desgraciado!”. Habiendo bebido, volví bajo el cielo negro dividido por las franjas llameantes, con las cuales las agujas radiantes de mis pestañas marcaron. Delante de mi nariz una corriente de bombines y velos negros seguían su pulsación, espumeando verde azulado y naranja cálido de las plumas que llevaban las bellezas de la noche: para mí ellos eran todos uno mismo, pues tuve que cerrar mis ojos por la insoportable radiación de las lámparas eléctricas, cuyas agitadas llamas estarían bailando debajo de mis párpados nerviosos por muchas noches por venir…
Andrey Bely, 1906.

Life as a house

  • George: I have hated this house from the moment my father put it in my name. Imagine, 29 years of hating what you're living in, hating what you are. This is the end of it, Sam. I'm finally building something of my own. Something I can be proud to give you.
  • Sam: Don't. I don't want it.
  • George: Fine. You can do what you want with it. All I want you to remember is that we built a house together.
  • Sam: You didn't build shit. You're just tearing your father down.
  • George: That's right. It feels good.

Otra dimensión

Uno siempre pierde media o una hora de su vida cuando se quiere levantar temprano, casi madrugar, pero nada lo obliga a hacerlo. Típica que te pones el despertador pero lo odias con toda tu alma y te preguntas si es muy necesario levantarte y haces una lista mental de todas las actividades que podes postergar para dormir más tiempo. Mientras haces todo eso, se te fue la hora. No sabes cómo, no sabes por qué pero perdiste una hora en la que estas más dormido que despierto, tu única pizca de lucidez la usas para insultarte por querer levantarte tan temprano. Lo más raro de todo es que apagaste la alarma del celular sólo tres veces, cuando en realidad si perdiste una hora, tendrías que haberlo apagado seis veces. Por eso te sorprende luego cuando estas desayunando de que tardaste mucho en el proceso de despertarse, te agarra de sorpresa.
Después que lograste despertarte y estás en la computadora escribiendo, mandas todo con su madre y no haces todo lo que querías hacer en la mañana. Ya no me importa.

De mi

Me gusta ser un desastre con las cantidades cada vez que cocino. Mi especialidad es sarparme con la cantidad de arroz que hago, por ejemplo. Siempre tenemos comida para varios días o almuerzos. Me causa gracia, no puedo evitarlo. Mi ojo medidor no es muy bueno a veces.

Bad decision

It’s well known that I don’t like summer, I already said it yesterday and days before. I don’t like to go to gym or run when the sunshine is out there and temperatures rising over 30°C (86°F). But today for some reason I felt like working out using the gym bike I have at home. And today is one of those days I really dislike -I can even hear little birds singing happily, which means it’s a summer day. Now I want to take a cold bath but lunch is ready, so I’ll have to feel hot for some more time.
Even more ridiculous was watching Matilda on television while working out. I felt like a child again. I still remember the first time I went to the movies to watch it with my mother and grandmother in front row -not a good place, I can tell you.